7 COLORES - CAPÍTULO 2

martes, 5 de agosto de 2008

Margarita y María se conocieron cuando aún brillaban. Eran aún muy jóvenes, iban al colegio con el resto de las flores, y fue allí donde hablaron por primera vez. Pero cada una tenía sus amigas, y ni a María le gustaban las de Margarita ni a Margarita las de María, así que cruzaron muy pocas palabras y muy de vez en cuando. Bien les habría gustado a ambas estrechar las relaciones de saber que congeniarían tan bien. Pero la margarita era de ese tipo de flores que acaparan la atención de todo el mundo, y la hoja de maría tendía a pasar inadvertida. No pudo ser.
Algún tiempo después, el Amor hizo su aparición en la vida de Margarita: conoció a una Rosa, una de esas flores aparentemente divinas, que acaban haciéndote ver el Infierno de cerca cuando te clavan sus espinas. La absorbió de tal modo el amor que estuvo a punto de deshojarse más de una vez. El enamoramiento le duraría varios años, y no produjo un buen fruto.
Mientras tanto, María también sintió el roce apasionado de tan peliagudo sentimiento, en su caso fue un Cardo el que la raptó. Lo que en un principio y, con una mirada subjetiva, no parecía tan feo, demostró, al igual que la Rosa, que lo único que sabía provocar era dolor. También, como a Margarita, a María le costó mucho desprenderse de aquella muerte lenta de heridas sangrantes.

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Es una obra de autor anónimo, pero sujeta a derechos de autor.

2 comentarios:

Kato dijo...

oh que mal la pasaron ambas!!!
me impacienta quiero saber lo demás...

Drea dijo...

La semana que viene, más XD