1ª Cita de Isabel y Lourdes

lunes, 7 de septiembre de 2009

Un día de verano Isabel y Lourdes deciden quedar en una cafetería de Madrid para finalmente, conocerse en persona. Ese día, por la tarde, la temperatura es caliente pero no es excesivamente elevada. Cuando Isabel llega a la cafetería climatizada, ve a Lourdes sentada tomando una granizada de limón y observa como ella, absorbe lentamente con una pajita ese delicioso líquido. En ese momento, Lourdes se da cuenta que una hermosa mujer de mirada celestial la está fijamente mirando. Isabel se acerca a la mesa, Lourdes se levanta y ambas sonriéndose se funde en un cálido abrazo.


Una vez sentadas, no pueden dejar de mirarse, sonriendo, a la cara. Después inician una conversación animada, se ríen, se cogen de la mano, casi sin darse cuenta, una a la otra, en diferentes momentos, tocan delicadamente con sus manos la pierna de la otra.


Después de conocerse un poco mejor, las dos deciden ir a los servicios de la cafetería. Ambas entran en el mismo servicio y es aquí cuando la temperatura ambiente empieza gradualmente a elevarse. Lourdes mira fijamente a los ojos de Isabel y le dice al oído: TE AMO. Seguidamente, Lourdes besa los labios carnosos de su chica, acaricia sus brazos, sus manos. La vuelve a mirar a los ojos y después con su lengua recorre lentamente su cuello; con sus manos le sube la camiseta y se la quita, desabrocha el sujetador y acaricia sus pechos, sus pezones. Inmediatamente, su lengua baja hasta sus pechos y lame los pezones de Isabel en forma de pequeños círculos, chupa la puntita de estos y sigue bajando.


Lourdes desabrocha los pantalones de Isa, se los baja lentamente y luego hace lo mismo con su delicado tanga rojo. La lengua de Lourdes recorre el ombligo hasta llegar al coño de ésta. Después con sus dedos índice y pulgar separa los labios de Isabel, para poder introducir aún más la punta de su lengua en el coño de su maravillosa mujer y saborear el delicioso y sabroso jugo que emana de la parte más íntima de su amada. Posteriormente, con su lengua y después con sus dedos, juega con el clítoris.


El cuerpo de Isabel está totalmente humedecido, sus pupilas se dilatan; empieza a gemir, con sus manos aprieta sus pechos también humedecidos, mira hacia arriba y es en ese momento cuando alcanza el tan esperado e inolvidable orgasmo que ella y su amor han soñado tantas veces que ocurriera.


Finalmente, Isabel se levanta lentamente, la vuelve a mirar, entrecruzan sus manos, se abrazan y se funde en un corto pero intenso beso de amor.

4 comentarios:

Drea dijo...

Muy sexy

pixel dijo...

Muy sexy o muy calentito?

Drea dijo...

Sensual, sexual... no sé. Chulo.

pixel dijo...

Me alegro de que te haya gustado